Washington, D.C. – El secretario del Departamento de Transporte de Estados Unidos (DOT), Sean Duffy, expresó este jueves seria preocupación por el creciente número de controladores de tráfico aéreo que están tomando segundos empleos, incluidos trabajos como conductores de Uber o repartidores de DoorDash, para poder cubrir sus gastos durante el prolongado cierre del gobierno federal.

Durante una conferencia de prensa junto a legisladores republicanos en el Capitolio, Duffy explicó que estos trabajadores esenciales —que deben laborar sin recibir pago mientras no haya fondos aprobados— enfrentan decisiones difíciles:
“Si un controlador trabaja seis días a la semana pero tiene que pensar cómo pagará la hipoteca, el carro o la comida de sus hijos, se ve obligado a buscar un segundo trabajo”, señaló.
El comentario surge luego de que el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, denunciara que muchos controladores están cumpliendo turnos extendidos en torres y centros de control, para luego “subirse a un carro y manejar para Uber o hacer entregas toda la noche”.
Duffy insistió en que tomar un segundo empleo supone un riesgo, dada la naturaleza de alta presión y máxima concentración que requiere el control aéreo.
“No quiero que mis controladores tengan dos trabajos. No quiero que estén entregando para DoorDash, no quiero que estén conduciendo para Uber. Quiero que vengan a sus instalaciones y controlen el espacio aéreo”, afirmó, aunque reconoció las dificultades económicas que enfrentan estas familias.
El secretario también advirtió que, bajo estas condiciones, no puede garantizar que los vuelos despeguen o aterricen a tiempo mientras continúa el segundo cierre gubernamental más largo en la historia de EE. UU.
Según datos citados por Johnson, entre sábado y lunes se registraron 19,000 vuelos retrasados y 1,600 cancelados en todo el país. Duffy explicó que la falta de personal en turnos críticos obliga al DOT a reducir deliberadamente el ritmo del tráfico aéreo para mantener la seguridad.
“Esto no se trata de mover la mayor cantidad de vuelos, sino de moverlos de forma segura. Si no podemos hacerlo, habrá menos vuelos, más retrasos y más cancelaciones”, afirmó.

El aumento de interrupciones en los vuelos ocurre justo al inicio de la temporada alta de viajes, con Acción de Gracias y Navidad a la vuelta de la esquina.