Nueva York, 23 de enero de 2026. Un juez federal de Estados Unidos rechazó el intento de DoorDash Inc. y Uber Technologies Inc. de bloquear la aplicación de las leyes de la ciudad de Nueva York que obligan a las plataformas de entrega de comida a ofrecer de forma visible una opción de propina para los repartidores durante el proceso de pago.

El juez del Tribunal de Distrito de EE. UU. en Manhattan, George Daniels, se negó a conceder una medida cautelar preliminar, al considerar que las empresas no demostraron una probabilidad clara de éxito en su argumento de que las normas violan sus derechos constitucionales a la libertad de expresión. Las compañías sostenían que la exigencia de sugerir montos de propina interfería con su capacidad de comunicar mensajes comerciales a los usuarios.
Sugerencia obligatoria de propina mínima
Las leyes municipales impugnadas incluyen el requisito de que las aplicaciones de entrega sugieran una propina mínima del 10%, aunque los clientes conservan la libertad de modificar el monto o no dejar propina. El objetivo, según las autoridades de la ciudad, es asegurar que los consumidores cuenten con información clara y opciones justas al momento de pagar, y que los repartidores no vean reducidos sus ingresos de forma sistemática.
El interés público como eje del fallo
En su decisión, el juez Daniels señaló que otorgar una orden judicial para suspender las leyes no serviría al interés público, especialmente a la luz de la evidencia presentada ante el tribunal. Según el magistrado, las prácticas actuales de DoorDash y Uber han contribuido, “en términos generales”, a que los repartidores reciban menores propinas.
“Las leyes sobre propinas impulsan los objetivos de la ciudad de mejorar la transparencia de los costos en el momento del pago, restaurar la capacidad de elección del consumidor y ofrecer protecciones adicionales a los trabajadores de reparto”, escribió Daniels en su fallo.
La decisión, fechada el 22 de enero, fue hecha pública este viernes.
Silencio de las empresas y autoridades
Tras conocerse el fallo, DoorDash, Uber y sus respectivos equipos legales no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios. De igual manera, el Departamento de Protección al Consumidor y al Trabajador de la Ciudad de Nueva York, encargado de aplicar la normativa, no emitió una declaración oficial.
Un debate clave para la economía de plataformas
El fallo se inscribe en un contexto de creciente tensión entre las grandes plataformas tecnológicas y las autoridades locales, que buscan regular un sector en rápida expansión. Nueva York ha aprobado en los últimos años múltiples medidas para mejorar las condiciones laborales de los repartidores, incluyendo salarios mínimos, mayor transparencia en tarifas y límites a ciertas prácticas de las aplicaciones.
Para DoorDash y Uber, el caso representa un desafío adicional en uno de sus mercados más importantes, mientras que para los defensores de los derechos laborales, la decisión refuerza la idea de que los gobiernos locales pueden intervenir activamente para proteger a los trabajadores de la economía gig.

Lo que sigue
Aunque el rechazo de la medida cautelar mantiene vigentes las leyes de propinas, el litigio podría continuar en los tribunales. Las empresas aún tienen la posibilidad de impugnar la normativa en instancias posteriores, aunque por ahora deberán cumplir con los requisitos establecidos por la ciudad.
Mientras tanto, el fallo marca un precedente relevante en el debate nacional sobre cómo deben regularse las plataformas digitales, el equilibrio entre los derechos corporativos y la protección de los trabajadores, y el papel de los municipios en la supervisión de modelos de negocio basados en aplicaciones.