La firma financiera UBS reiteró su recomendación de compra (Buy) sobre las acciones de Uber Technologies Inc. (NYSE: UBER), a pesar de reducir su precio objetivo de 122 a 111 dólares, en medio de preocupaciones a corto plazo relacionadas con la evolución de los márgenes operativos y las previsiones de crecimiento de las reservas brutas (gross bookings) de la compañía.

La decisión, anunciada el 2 de febrero, refleja un enfoque más cauteloso por parte de los analistas ante el entorno macroeconómico y los desafíos inmediatos que enfrenta el sector tecnológico y de movilidad. No obstante, UBS subrayó que estos factores no alteran su visión positiva sobre el posicionamiento estratégico de Uber a largo plazo, destacando que la empresa sigue siendo uno de los valores con mayor potencial de crecimiento dentro del sector, con posibilidades de duplicar su valoración hacia el año 2030.
En línea con este ajuste, Bank of America Securities (BofA) también revisó a la baja sus proyecciones. El pasado 30 de enero, la entidad redujo su precio objetivo de 96 a 93 dólares, manteniendo igualmente la recomendación de compra. Según BofA, la principal presión a corto plazo proviene de la incertidumbre que aún rodea al desarrollo y la adopción de los vehículos autónomos, un segmento clave para el futuro del modelo de negocio de Uber. A pesar de ello, la firma resaltó que la compañía ha mostrado una trayectoria consistente de crecimiento en ingresos, junto con una mejora progresiva en los márgenes proyectados para 2025, factores que podrían impulsar una revalorización sostenida en el mediano y largo plazo.
Cabe recordar que a principios de año, el 6 de enero, Bank of America Securities había reiterado su calificación de Buy sobre Uber con un precio objetivo de 119 dólares, destacando la posición competitiva de la empresa dentro del ecosistema de vehículos autónomos (AV). En dicho informe, los analistas pusieron especial énfasis en la alianza estratégica entre Uber y Nvidia, calificándola como una asociación clave para acelerar la implementación de tecnología autónoma de Nivel 4, un hito fundamental en la evolución del transporte sin conductor.
De acuerdo con BofA, en un escenario en el que diversos fabricantes logren desarrollar y comercializar vehículos autónomos de Nivel 4, Uber se encontraría en una posición privilegiada para integrar estas unidades a su plataforma, ampliando su oferta de servicios sin asumir directamente los elevados costos de fabricación. Asimismo, este modelo permitiría que propietarios privados de vehículos autónomos generen ingresos adicionales al incorporarse a la red de Uber, fortaleciendo así el ecosistema y la escalabilidad del negocio.
Uber Technologies Inc. desarrolla y opera aplicaciones tecnológicas propietarias en Estados Unidos, Canadá, América Latina, Europa, Medio Oriente, África y la región Asia-Pacífico. Sus operaciones se estructuran en tres segmentos principales: Movilidad, que sigue siendo el núcleo del negocio; Delivery, impulsado por Uber Eats y otros servicios logísticos; y Freight, enfocado en soluciones de transporte de carga. Esta diversificación ha permitido a la compañía amortiguar riesgos y sostener el crecimiento incluso en entornos económicos desafiantes.

A pesar del optimismo generalizado en torno a Uber, algunos analistas del mercado consideran que existen acciones relacionadas con la inteligencia artificial que ofrecen un mayor potencial de revalorización y un perfil de riesgo más atractivo. Estas compañías, según expertos, podrían beneficiarse de tendencias como la relocalización industrial, el aumento de la inversión en tecnología avanzada y posibles políticas comerciales favorables en Estados Unidos, factores que podrían impulsar su desempeño en el corto y mediano plazo.
En este contexto, Uber continúa siendo observada de cerca por inversionistas y analistas, quienes evalúan tanto los desafíos inmediatos como las oportunidades estratégicas que podrían definir el rumbo de la compañía en los próximos años.