Los repartidores de Uber Eats y DoorDash en la ciudad de Nueva York habrían dejado de recibir alrededor de 550 millones de dólares en propinas en los últimos dos años, como consecuencia de cambios realizados por las plataformas en sus sistemas de propinas, según un nuevo informe divulgado por el Departamento de Protección al Consumidor y al Trabajador de la Ciudad de Nueva York (DCWP, por sus siglas en inglés).

El informe señala que, desde diciembre de 2023, cuando entró en vigor la ley municipal que establece un salario mínimo para los trabajadores de reparto por aplicaciones, ambas compañías modificaron su proceso de propinas, permitiendo a los clientes dejar un aporte únicamente después de completar el pedido, y no durante el proceso de pago como ocurría anteriormente.
Caída drástica en las propinas
De acuerdo con los datos analizados por el DCWP —que abarcan el período entre julio de 2023 y junio de 2025—, el promedio de propinas cayó un 75% apenas una semana después de que se implementaran los cambios. La cifra pasó de US$3.66 por entrega a solo US$0.93, y actualmente se sitúa en US$0.76 por pedido.
En contraste, las aplicaciones que mantienen la opción de dejar propina al momento de pagar registran un promedio significativamente mayor, con US$2.17 por entrega, lo que refuerza la preocupación de las autoridades sobre el impacto directo de estas modificaciones en los ingresos de los trabajadores.
“El nuevo proceso de propinas es fácil de pasar por alto y difícil de navegar”, indicó el DCWP en el resumen del informe, señalando que antes de los cambios, Uber Eats y DoorDash ofrecían opciones claras y accesibles para que los consumidores dejaran propinas.
Reacciones de las empresas
DoorDash rechazó las conclusiones del informe. John Horton, jefe de políticas públicas de DoorDash en Norteamérica, calificó los hallazgos como “completamente incorrectos” y defendió el sistema actual.
“Cambiar la propina para después del pago no es algo nuevo ni malintencionado. Así funciona el sistema de propinas en muchos aspectos de la vida”, afirmó Horton, quien además destacó que el informe reconoce que el pago total a los repartidores aumentó en US$1,200 millones desde la entrada en vigor de la ley de salario mínimo.
Por su parte, Uber no respondió a las solicitudes de comentarios sobre el informe.
Nueva ley y batalla legal
El informe del DCWP se publica en la antesala de una nueva ley municipal, que entrará en vigor el 26 de enero de 2026, y que obliga a las plataformas de reparto a ofrecer a los clientes la opción de dejar propina antes o durante el proceso de pago.
Tanto Uber como DoorDash han presentado demandas contra la ciudad, argumentando que esta exigencia viola leyes estatales y federales, incluyendo la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos. DoorDash ha llegado a calificar la medida como “un impuesto adicional” para los consumidores.
A pesar de las impugnaciones legales, el DCWP aseguró que hará cumplir la ley de manera estricta para garantizar que los trabajadores reciban una compensación justa.

Las propinas, clave para los ingresos
Diversos estudios confirman la importancia de las propinas para los repartidores. Un informe de la firma de análisis de datos Gridwise reveló que, en 2024, la mayor parte de los ingresos de los trabajadores de reparto provenía precisamente de las propinas, lo que refuerza la preocupación sobre el impacto económico de estos cambios.
Las autoridades municipales sostienen que el objetivo de la regulación es proteger a los trabajadores de la economía gig, garantizar ingresos dignos y evitar prácticas que, aunque legales, puedan afectar de forma indirecta su sustento.