La administración del alcalde Zohran Mamdani profundizó este martes su ofensiva contra la industria del reparto a domicilio basado en aplicaciones, con un énfasis particular en Uber Eats, al presentar una demanda contra la empresa intermediaria Motoclick por la presunta retención ilegal de salarios y advertir a las grandes plataformas tecnológicas que se enfrentarán a sanciones severas si no cumplen con las nuevas leyes laborales de la ciudad.

Aunque la demanda fue presentada formalmente contra Motoclick —una empresa de tecnología que gestiona repartidores para plataformas como Uber Eats, DoorDash y Grubhub—, funcionarios municipales dejaron claro que el caso forma parte de una estrategia más amplia para responsabilizar a las grandes apps de delivery por prácticas que, según la ciudad, han perjudicado sistemáticamente a miles de trabajadores.
De acuerdo con el Departamento de Protección al Consumidor y al Trabajador (DCWP), Motoclick violó las leyes locales al no pagar el salario mínimo obligatorio para repartidores y al descontar directamente de los ingresos de los trabajadores el costo de pedidos cancelados o reembolsados. Estas deducciones habrían provocado que algunos repartidores terminaran endeudados con la empresa, una práctica prohibida por la normativa vigente.
“Motoclick y su director ejecutivo engañaron a los repartidores con promesas falsas y luego les robaron sus propinas y ganancias”, declaró Samuel A.A. Levine, comisionado del DCWP. “Pero este mensaje va mucho más allá de una sola empresa. Uber Eats y otras plataformas deben entender que la ciudad está observando cada aspecto de cómo se paga y se gestiona el trabajo”.
Uber Eats bajo la lupa
El endurecimiento de la postura municipal se produce apenas días después de que la ciudad acusara públicamente a Uber Eats y DoorDash de haber privado a los repartidores de más de 550 millones de dólares en propinas, tras cambios en el diseño de sus aplicaciones que, según el informe oficial, confundieron a los usuarios sobre cómo se distribuían los pagos.
Aunque Uber Eats no respondió directamente a la acusación en el informe, DoorDash calificó las conclusiones como “totalmente incorrectas”. Sin embargo, los funcionarios municipales sostienen que las plataformas han utilizado algoritmos opacos y cambios en la interfaz para alterar la forma en que los repartidores reciben sus ingresos, afectando directamente sus salarios reales.
Expertos laborales citados por la ciudad afirman que Uber Eats, como uno de los actores dominantes del mercado, ha influido decisivamente en los estándares de pago y en la estructura del trabajo en el sector, incluso cuando utiliza empresas intermediarias como Motoclick para gestionar parte de su fuerza laboral.
Nuevas reglas y posibles sanciones
Levine confirmó que su agencia envió notificaciones formales a Uber Eats, DoorDash, Grubhub e Instacart, advirtiendo que deberán cumplir estrictamente con una nueva serie de protecciones laborales que entrarán en vigor a finales de este mes. Entre ellas se incluyen normas más estrictas sobre transparencia salarial, claridad en el sistema de propinas, elegibilidad para el salario mínimo y la obligación de realizar pagos semanales puntuales.
El alcalde Mamdani fue aún más contundente al señalar que la ciudad no descarta medidas extremas, como la revocación de licencias o el cierre de empresas que reincidan en violaciones graves.
“Esta administración no busca confrontar a las empresas por capricho”, afirmó Mamdani. “Pero Uber Eats y cualquier otra plataforma que piense que puede generar ganancias a costa de robar a sus trabajadores se equivoca. Vamos a usar todas las herramientas legales disponibles para defender a los repartidores de esta ciudad”.
Una estrategia inspirada en la regulación federal
El anuncio de la demanda contó con la presencia de Julie Su, vicealcaldesa de Trabajo y Desarrollo Laboral, ex secretaria de Trabajo interina durante la administración Biden, y de líderes sindicales del sector. También refleja la influencia de Lina Khan, ex presidenta de la Comisión Federal de Comercio (FTC), quien ha defendido que los gobiernos locales tienen autoridad suficiente —aunque a menudo subutilizada— para regular rápidamente a grandes empresas tecnológicas.
Khan ha señalado en reiteradas ocasiones que compañías como Uber Eats no solo deben ser evaluadas por los salarios que pagan, sino también por el diseño de los sistemas algorítmicos que asignan pedidos, calculan pagos y determinan penalizaciones, factores que impactan directamente en los ingresos de los trabajadores.
Según funcionarios municipales, esta visión fue clave para avanzar con el caso contra Motoclick y para ampliar la supervisión sobre Uber Eats y otras plataformas líderes del sector.

El caso judicial
La demanda fue presentada ante la Corte Suprema del Estado de Nueva York bajo el nombre City of New York v. Patio Delivery Inc., y busca recuperar millones de dólares en salarios no pagados, además de daños y sanciones. Motoclick y su director, Juan Pablo Salinas Salek, no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios.
Mientras el proceso judicial avanza, la ciudad dejó claro que este caso podría ser solo el primero de varios, en lo que promete convertirse en una de las campañas regulatorias más agresivas contra Uber Eats y la economía de plataformas en la historia de Nueva York.