El vehículo, que fue presentado como modelo de producción durante la feria tecnológica Consumer Electronics Show (CES) en Las Vegas, ya se encuentra en fase de pruebas en vías públicas del Área de la Bahía. Por el momento, los robotaxis operan con conductores de seguridad humanos a bordo, mientras continúan los procesos finales de validación técnica y las aprobaciones regulatorias.

Un SUV eléctrico diseñado para la autonomía
El robotaxi está construido sobre la base del Lucid Gravity, un SUV totalmente eléctrico con capacidad para hasta seis pasajeros, y estará disponible exclusivamente a través de la aplicación de Uber. El diseño combina tecnología de última generación con un enfoque en la experiencia del usuario.
El vehículo cuenta con un avanzado sistema de sensores que incluye cámaras de alta resolución, lidar de estado sólido y radares, lo que le permite tener una visión de 360 grados de su entorno. Gran parte de esta tecnología está integrada en un módulo aerodinámico instalado en el techo, denominado “halo”, que incorpora iluminación LED para facilitar la identificación del vehículo durante la recogida de pasajeros.
Experiencia de viaje digital y personalizada
En el interior, Uber desarrolló una experiencia similar a la de una aplicación móvil. Pantallas integradas permiten a los pasajeros ajustar la climatización, controlar la música, activar asientos calefaccionados, contactar al servicio de soporte o solicitar que el vehículo se detenga.
Además, una visualización en tiempo real muestra lo que el robotaxi “ve” y cómo planea desplazarse por las calles de la ciudad, con el objetivo de aumentar la transparencia y la confianza de los usuarios en la tecnología autónoma.
El rol clave de Nvidia en la conducción autónoma
El robotaxi de Uber funciona con el sistema Drive AGX Thor de Nvidia, una potente plataforma informática diseñada específicamente para vehículos autónomos. Nvidia se ha convertido en un actor central en el desarrollo de la conducción sin conductor, al proveer tanto el hardware como el software que sustentan estos sistemas.
Durante el CES, el director ejecutivo de Nvidia, Jensen Huang, presentó una nueva plataforma de conducción autónoma denominada Alpamayo, que —según explicó— permitirá a los vehículos “razonar”, es decir, analizar situaciones poco frecuentes y explicar las decisiones que toman al conducir.
“El momento ChatGPT para la inteligencia artificial física está casi aquí”, afirmó Huang, mientras Nvidia mostraba una demostración de un automóvil autónomo circulando por las calles de San Francisco y narrando sus acciones en tiempo real.
Un mercado cada vez más competitivo
El anuncio de Uber se produce en un contexto de creciente competencia en San Francisco, donde la empresa Waymo, propiedad de Google, ya opera cientos de vehículos autónomos, y Zoox, subsidiaria de Amazon, lanzó un servicio público limitado.
Actualmente, Uber ofrece viajes en vehículos de Waymo a través de su aplicación en algunos mercados, incluso mientras avanza en el desarrollo de su propia flota autónoma.
Planes de expansión y producción
Uber informó que planea desplegar al menos 20.000 vehículos Lucid equipados con la tecnología autónoma de Nuro en los próximos años. Tanto Uber como Nvidia prevén que las flotas autónomas crecerán de manera significativa hacia finales de la década, a medida que disminuyan los costos y mejore el rendimiento de los sistemas.
“Uber está orgullosa de asociarse con Lucid y Nuro para llevar al mercado un robotaxi de última generación a finales de este año”, afirmó Sarfraz Maredia, responsable global de movilidad y entregas autónomas de la compañía.

La producción de los vehículos comenzará a finales de 2026 en la planta de Lucid en Arizona, mientras que un despliegue más amplio en el Área de la Bahía está previsto para fines de ese mismo año.
Con esta iniciativa, Uber busca posicionarse como uno de los principales actores en la próxima era del transporte urbano, marcada por la automatización, la inteligencia artificial y la electrificación.